¡PARA VER PORNO!
Sep, la pornografía e internet son casi lo mismo a esta altura del campeonato.
En nuestra pubertad y adolescencia, debíamos arriesgar nuestra integridad física para poder robarle alguna revista de 20 años de antigüedad a nuestro padre, debíamos juntar todo nuestro valor y esconder el rostro para alquilar una peli porno en el videoclub, debíamos ocultarnos cual Solid Snake para pillar el codificado sin que nadie nos descubriera. Gracias a eso nuestros sentidos se aguzaron y ganamos varios puntos de destreza.
Los púberes calenturientos de ahora lo tienen todo más fácil. Gracias a la internet, las más bizarras perversiones están al alcance de un click. Bendito sea San Google.
Para festejar esto, les invito a ver este videíto, a esta altura ya conocido por todos pero que no deja de ser gracioso. Dos pasiones unidas: el frikismo y la pornografía.
Y el video original, de un espectáculo musical con títeres.
