Dejo mi retiro bloguístico para hacer una serie de entradas en la onda del Blog de Ximi.
El colega Ximi, que pasa por malos momentos laborales, ha decidido mandar todo a la mierda por un tiempo e irse de vacaciones con la novia (admiro a esta chica). Así que nada de entradas en su blog por un tiempo indeterminado (pero no tanto).
Siendo uno de los blogs que más leo y de los que más comento, como apoyo a mi apañero Ximi os ofrezco mi humilde versión del Blog de Ximi, sucursal Crónicas Frikicianas.
Con mucho odio para todos ustedes, putos frikis ameboides hijos de un skinhead.
martes, 23 de junio de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
¿Para qué dices que sirve la internet?
¡PARA VER PORNO!
Sep, la pornografía e internet son casi lo mismo a esta altura del campeonato.
En nuestra pubertad y adolescencia, debíamos arriesgar nuestra integridad física para poder robarle alguna revista de 20 años de antigüedad a nuestro padre, debíamos juntar todo nuestro valor y esconder el rostro para alquilar una peli porno en el videoclub, debíamos ocultarnos cual Solid Snake para pillar el codificado sin que nadie nos descubriera. Gracias a eso nuestros sentidos se aguzaron y ganamos varios puntos de destreza.
Los púberes calenturientos de ahora lo tienen todo más fácil. Gracias a la internet, las más bizarras perversiones están al alcance de un click. Bendito sea San Google.
Para festejar esto, les invito a ver este videíto, a esta altura ya conocido por todos pero que no deja de ser gracioso. Dos pasiones unidas: el frikismo y la pornografía.
Y el video original, de un espectáculo musical con títeres.
lunes, 9 de marzo de 2009
Estado de Miedo

Ayer he terminado de leer Estado de Miedo de Michael Crichton. Estado de Miedo es la antepenúltima novela de dicho autor y trata básicamente de los intentos de un grupo de personas de detener a unos ecoterroristas que pretenden manipular el clima y la geología para producir desastres naturales con el objetivo de probar al mundo la realidad del cambio climático abrupto.
La novela es bastante entretenida. Si bien no tiene mucha acción, la poca que hay tiene el ritmo trepidante característico de Crichton, todo aderezado con un misterio de resultado previsible y discusiones polémicas sobre el calentamiento global.
La información científica es impecable (al final del libro hay un glosario con todas las obras que el finado Doctor revisó durante su investigación para la escritura del mismo), aunque percibo cierto aire manipulador por parte del autor. Sin embargo, de todas las novelas que he leído de Crichton, esta me parece la menos redonda, no tanto por lo citado anteriormente sino por la inverosimilitud de ciertas situaciones, como que el investigador principal (una especie de científico mercenario de una agencia gubernamental anónima) se lleve a la misiones más peligrosas a un abogado y una asistente californianos sin entrenamiento militar y a un actor que sabe que es un soplón. No deja de ser absurdo y carente de lógica.
La novela está plagada de diálogos aleccionadores que constituyen un panfleto contra la teoría del calentamiento global que lastran la novela y le dan un tono de discurso pseudo-académico proselitista.
No obstante estos defectos (en mi opinión, claro), la novela es recomendable en el sentido de que nos invita a reflexionar sobre las supuestas "crisis" que afectan a la Humanidad y algunas creencias desfasadas y retrógradas que limitan nuestra forma de pensar.
¿De veras el calentamiento global es la amenaza que nos pinta Al Gore? ¿Son sus datos verdaderamente fiables? ¿Estos cambios climáticos son producto de la acción del hombre sobre el medio o son el resultado de la evolución natural del medio ambiente?
Crichton también hace hincapié en la "cultura del miedo", en como los medios de comunicación utilizan terrores infundados del populacho para vender más y como esto incrementa la paranoia del pueblo. Como cualquiera con criterio propio sabe, no es necesario vivir en los USA para ser testigo de esto, nada más miren su noticiero local y verán el espacio que se le da a los crímenes violentos y supuestas amenazas para nuestros paraísos burgueses. Este tema da nombre a la novela y ya ha sido tratado por el cine documental, principalmente por Michael Moore en Bowling for Columbine y en menor medida Farenheit 9/11. Aunado a este tema tenemos el mito del buen salvaje y por extensión, la creencia popular (sobretodo entre las viejas de barrio y pendejos que abandonan la adolescencia) de que "todo tiempo pasado fue mejor". Bola, mentira. Antes se vivía peor y se vivía menos y Crichton señala acertadamente que la idea romántica que se tiene del pasado es una ilusión colectiva.
En resumen, les recomiendo la novela, no tanto por su calidad literaria sino por las ideas que plantea sobre la tendencia actual al catastrofismo que tan bien explotan los medios y algunos gobiernos.
Es algo que siempre me he cuestionado y les invito a que se pregunten: ¿De veras es para tanto?
Dejemos de preocuparnos tanto por cosas que no son seguro que sucedan y vivamos la vida, que es corta. Así como la gripe aviar no se extendió por todo el mundo, la enfermedad de la vaca loca no nos volvió locos y los comunistas no nos llevaron a un invierno nuclear, les aseguro que el calentamiento global no nos freirá y la crisis económica no nos dejará en la calle.
Y recuerden, sólo hay tres cosas seguras en el Universo: el apocalipsis zombie, el regreso de los Antiguos y que los frikis heredaremos el mundo.
¡A la mierda!
jueves, 5 de marzo de 2009
El Signo de los Antiguos
A todos nos pasa.
A veces parece que nada nos sale bien. La vida parece haberse enzañado con nosotros. En ocasiones, la realización de la trivialidad de nuestra existencia en el gran caos del Universo nos hace temblar ante el prospecto de la destrucción absoluta por parte de las razas primigenias que esperan su oportunidad para venir a devorar nuestras mentes y materia.
Para esos momentos, Arkham Farmaceutics ha creado: ¡Elder Sign!
No dejes que los pólipos invisibles devoren tu voluntad de vivir. Toma Elder Sign(TM) y ¡que viva la pepa!
Recuerda: un humano que vive más, es una comida más para Cthulhu.
Visto en Ectoplasmosis!
A veces parece que nada nos sale bien. La vida parece haberse enzañado con nosotros. En ocasiones, la realización de la trivialidad de nuestra existencia en el gran caos del Universo nos hace temblar ante el prospecto de la destrucción absoluta por parte de las razas primigenias que esperan su oportunidad para venir a devorar nuestras mentes y materia.
Para esos momentos, Arkham Farmaceutics ha creado: ¡Elder Sign!
No dejes que los pólipos invisibles devoren tu voluntad de vivir. Toma Elder Sign(TM) y ¡que viva la pepa!
Recuerda: un humano que vive más, es una comida más para Cthulhu.
Visto en Ectoplasmosis!
Etiquetas:
Antiguos,
Cthulhu,
Elder Sign,
Lovecraft,
Salud,
Signo de los Antiguos
miércoles, 24 de diciembre de 2008
¡Felices fiestas!
jueves, 4 de diciembre de 2008
Detroit Metal City
No me gustan el doom, death, black y vertientes similares del metal. Su temática y las voces guturales casi llegando a no cantar y nada más que gruñir y hechar flema no me llegan al corazón. Lo mío son el power, el metal clásico, el metal sinfónico, la NWOBHM. Aún así, este tema de la serie de anime Detroit Metal City se me ha quedado y debo reconocer que lo disfruto. Su letra cumple con los requisitos del Death Metal, pero como la serie es una sátira al estilo me causa más gracia que repulsión, y la voz es gutural sin llegar a los extremos citados y la melodía es seguible, lo que no puedo decir de la mayor parte de las producciones reales de estas ramas más extremas del metal.
Aquí les dejo dos versiones del tema principal de la serie: SATSUGAI (Asesino). Vean la serie y cáguense de risa un rato, son sólo 12 episodios de escasos 15 minutos cada. También hay una película Live Action, pero aún no la ví así que se las dejo a su propio riesgo.
Versión Anime
Versión Live Action
Post dedicado a Ximi, otaku de corazón. XD
Aquí les dejo dos versiones del tema principal de la serie: SATSUGAI (Asesino). Vean la serie y cáguense de risa un rato, son sólo 12 episodios de escasos 15 minutos cada. También hay una película Live Action, pero aún no la ví así que se las dejo a su propio riesgo.
Versión Anime
Versión Live Action
Post dedicado a Ximi, otaku de corazón. XD
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Ai guan tu biliv
Ayer de noche estuvimos de reunión con unos amigos en casa. Nos bebimos una birras bien frías, unos vinitos espumantes, y nos fagocitamos una picada fría casera.
Como en cualquier reunión la conversación saltó de un lado a otro, pasando por lo últimos chismeríos, qué película hay que ver, que Dexter es la masa y te lo paso y finalmente llegamos a un tema común en las charlas a altas horas de la noche: lo paranormal. Más específicamente, fantasmas, aparecidos, "movimientos", eré eréa.
Cada uno se contó alguna historia que le sucedió o más comúnmente, que le pasó a algún amigo. Nos pegamos unos escalofríos y unas carcajadas y pasamos a otros temas.
Lo que me lleva al tema del post de hoy, pequeñas larvas de frikis: Yo quiero creer. Quiero creer que en este mundo existen cosas más allá de lo que podemos percibir con nuestros sentidos o con los instrumentos que la ciencia nos brinda. Debo reconocer que las historias de fantasmas o sobre criaturas mitológicas locales (que son bastante comunes aquí, sobre todo entre las personas del campo que las creen a rajatabla) me erizan los pelos en las reuniones (momentáneamente, ¿qué se creen?), pero un mundo en el que existiesen sería cuanto menos un poco más interesante. De seguro muchos comparten este pensar, ya que muchos somos hijos de la fantasía de Tolkien y los terrores de Lovecraft. Mas, así mismo, como buenos súbditos del de Providence, lectores de ciencia ficción, mentes preclaras que aceptan una sola razón: la ciencia y lo científicamente probable, deshechamos estas historias sobre lo paranormal, sin importar que nos las cuenten nuestros mejores amigos, aquellos en quienes más confíamos, e inclusive, dudaríamos de nuestros propios sentidos en caso de experimentar una situación semejante.
Ya que, si la ciencia puede explicar el porqué de tales fenómenos, de nada vale ensimismarnos en lo irracional y negar la verdad. Yo que soy escéptico por naturaleza y por crianza, achaco tales fenómenos a la predisposición, a alucinaciones, a disturbios del sueño, etc.; y convencido estoy de que la ciencia tiene la razón, como cualquier persona racional.
Sin embargo, aún quiero creer, lo cual me procura cierta angustia (intelectual, no de cortarme como los emos) provocada por el deseo de creer en lo intangible y, por el contrario, la aceptación de lo racional. ¿Es imposible la comunión de ambas posturas? No lo creo; difícil sí, pero no imposible. Tal vez existan cosas que la ciencia no pueda explicar, ojalá. Un mundo sin misterios es un mundo sin curiosidad, y un mundo así es uno en el que el ser humano jamás luchará por superarse, en el que la imaginación y las ganas de "ir un poco más allá" terminarán por esfumarse.
Así que mientras tanto, sigamos del lado de la ciencia hasta que Cthulhu se levante y nos devore a todos. Allí veremos que es real y que no....
Como en cualquier reunión la conversación saltó de un lado a otro, pasando por lo últimos chismeríos, qué película hay que ver, que Dexter es la masa y te lo paso y finalmente llegamos a un tema común en las charlas a altas horas de la noche: lo paranormal. Más específicamente, fantasmas, aparecidos, "movimientos", eré eréa.
Cada uno se contó alguna historia que le sucedió o más comúnmente, que le pasó a algún amigo. Nos pegamos unos escalofríos y unas carcajadas y pasamos a otros temas.
Lo que me lleva al tema del post de hoy, pequeñas larvas de frikis: Yo quiero creer. Quiero creer que en este mundo existen cosas más allá de lo que podemos percibir con nuestros sentidos o con los instrumentos que la ciencia nos brinda. Debo reconocer que las historias de fantasmas o sobre criaturas mitológicas locales (que son bastante comunes aquí, sobre todo entre las personas del campo que las creen a rajatabla) me erizan los pelos en las reuniones (momentáneamente, ¿qué se creen?), pero un mundo en el que existiesen sería cuanto menos un poco más interesante. De seguro muchos comparten este pensar, ya que muchos somos hijos de la fantasía de Tolkien y los terrores de Lovecraft. Mas, así mismo, como buenos súbditos del de Providence, lectores de ciencia ficción, mentes preclaras que aceptan una sola razón: la ciencia y lo científicamente probable, deshechamos estas historias sobre lo paranormal, sin importar que nos las cuenten nuestros mejores amigos, aquellos en quienes más confíamos, e inclusive, dudaríamos de nuestros propios sentidos en caso de experimentar una situación semejante.
Ya que, si la ciencia puede explicar el porqué de tales fenómenos, de nada vale ensimismarnos en lo irracional y negar la verdad. Yo que soy escéptico por naturaleza y por crianza, achaco tales fenómenos a la predisposición, a alucinaciones, a disturbios del sueño, etc.; y convencido estoy de que la ciencia tiene la razón, como cualquier persona racional.
Sin embargo, aún quiero creer, lo cual me procura cierta angustia (intelectual, no de cortarme como los emos) provocada por el deseo de creer en lo intangible y, por el contrario, la aceptación de lo racional. ¿Es imposible la comunión de ambas posturas? No lo creo; difícil sí, pero no imposible. Tal vez existan cosas que la ciencia no pueda explicar, ojalá. Un mundo sin misterios es un mundo sin curiosidad, y un mundo así es uno en el que el ser humano jamás luchará por superarse, en el que la imaginación y las ganas de "ir un poco más allá" terminarán por esfumarse.
Así que mientras tanto, sigamos del lado de la ciencia hasta que Cthulhu se levante y nos devore a todos. Allí veremos que es real y que no....
Etiquetas:
ai wan tu biliv,
Ciencia Ficción,
Cthulhu,
Lovecraft,
Tolkien,
yo quiero creer
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


